Rosario marchó por la igualdad.
Ruidosa, colorida y multitudinaria. Así fue la Marcha del Orgullo LGBT (Lésbico, Gay, Trans y Bisexual) más importante en la historia de la ciudad. El Monumento a la Bandera fue epicentro de una gran cantidad de gente que se acercó a compartir lo que fue una verdadera fiesta de la diversidad. “Por primera vez, el Patio Cívico del Monumento alberga a la bandera de la diversidad”, resaltó Esteban Paulón, de la Asociación Civil VOX. Antes, banderas, carrozas y música dance convirtieron la movilización en el punto de atención del centro de Rosario, que parecía una disco ambulante. Cientos de chicas y chicos bailaban en medio de la calle y arriba de las carrozas con vestidos llamativos y disfraces que sorprendieron. Algunos hasta se animaron a andar con muy poca ropa.

