VIH: El Diagnóstico Positivo
Recibir un diagnóstico que confirma la infección por
VIH es, al día de hoy, una experiencia que marca de por vida. Los valientes
testimonios de personas recién notificadas hablan de rabia, miedo, confusión,
depresión, si es que en ese momento alcanzan experimentar alguna emoción. Es,
sin duda, uno de los momentos de mayor soledad y exposición, y es, por lo tanto,
cuando más contención y orientación necesita una persona, aunque no pueda
expresarlo por sí misma.
